Escritura

La escritura es mi gran pasión.

Diría que es el punto de inflexión desde el que gira todo lo que he hecho y hago.

Siempre he sido escritora. Creo que he sido escritora incluso antes de saber que lo era.

Con 7 años comencé a crear lo que yo denominaba “cómics”, aunque no eran unos cómics en el sentido estricto de la palabra, pues no habían viñetas y los dibujos no eran muy elaborados. Y no es que no me gustara dibujar, siempre me ha gustado (de hecho también soy diseñadora gráfica). Lo que me ocurría con aquellos “cómics” es que apuraba más la escritura y el cuento que pretendía reflejar que los propios dibujos, que eran abocetados y rápidos.

A partir de los 14 descubrí el mundo del “diario personal”. Tengo dos cajas llenas de diarios, hasta los 39 años que tengo pues bien va. Siempre me pregunto cuántos llegaré a acumular (me encanta escribir a mano en libretitas). Los diarios fueron el primer ensayo de escritura serio de mi vida.

A los 16 años hice el primer intento de novela. Fue un experimento de ciencia ficción reflejando mi mundo juvenil de entonces. Una chica viajaba cada mañana al instituto de secundaria ubicado en otro planeta. En el transcurso del viaje surgían todo tipo de reflexiones y dudas propias de una adolescente, preguntándose acerca del porqué de su mundo, de su intermundo o cosmos interrelacionado.

Y a partir de los 18-20 años seguí escribiendo más y más. Comencé a adentrarme en varios géneros: el negro, el psicológico, además del histórico, aunque bueno, lo mío lo llamaría más bien entre histórico y un tanto fantástico. Y en los últimos años he vuelto a retomar la ciencia ficción, sobre todo me inspiran las distopías.

¿Y en qué punto estoy ahora, en 2019?

Actualmente preparo una novela de género negro-psicológico.

Trata sobre un joven que, tras una infancia compleja, dura y solitaria, se convierte en alguien retraído, nervioso…, pero también sensible, inteligente. Su vida da un giro cuando inesperadamente asesina a su padre maltratador. Una fuerza invisible, una negra pero dulce ola que le empuja, una espiral que le embulle, acelera y dispara, le obliga a actuar en semejante forma.

Pero…, ¿es realmente un asesino? ¿Ha tomado realmente la decisión de matar? ¿Podría asesinar a quien ama? ¿Podrá controlar ese extraño impulso?

La espiral que todo lo engulle, la fuerza destructiva de un ego maltratado. El sueño en el abismo, el deseo de fuerza y plenitud, la posibilidad o no de emerger por encima de un espíritu aplastado.

 

Qué me gusta leer

Me gusta la ciencia ficción cyberpunk (Philiph K. Dick, William Gibson), la novela histórica (El puente de Alcántara de Frank Baer, Sinuhé el egipcio, de Mika Waltari), el realismo mágico de Gabriel García Márquez, los cuentos de Borges… Me encanta el romanticismo y la novela gótica (Frankenstein de Mary Shelley, Drácula de Bram Stoker). Tengo debilidad por Oscar Wilde (El retrato de Dorian Grey, La importancia de llamarse Ernesto).

Me gusta la literatura clásica, el Siglo de Oro español (los poemas de Lope, por favor…, Quevedo…). Siento predilección por la generación del 98 (yo no sé cuántas veces he leído El árbol de la ciencia de Pío Baroja, o la literatura de Benito Pérez Galdós, toda una fuente de inspiración de estilo); y ni qué decir de la del 27 (Dámaso Alonso -desgarrador, me encanta-, Vicente Aleixandre -qué maravilla estética-, o el eterno García Lorca). Aunque hay una novela española a la que le tengo especial afecto: Tiempo de silencio, de Luis Martin Santos.

También me gusta la filosofía (¿quién no se inspira estética, intelectual y espiritualmente con Nietzsche?).

Y la música. Estudié música hace años, guitarra y solfeo, tengo incluso algunas composiciones hechas. Me gusta el rock, cuanto más estridente y puñetero mejor, el heave metal, el rock alternativo; pero también la electrónica (en su mezcla con el rock, tipo rock industrial, ya es que me pierdo).

Y por supuesto me zampo cada mamotreto de Historia del arte que no veas… Soy capaz de estar horas y horas en la biblioteca indagando comentarios de arte, análisis, teorías, conclusiones…

El arte, la Historia, la música… Todo conocimiento ayuda a crear, todo conocimiento inspira. Todo eso y divagar por el mundo como si de un sueño calderoniano se tratara.

Pocket