La Murcia que no se fue

Hay un eslogan muy mono que se usa mucho aquí en Murcia para cualquier exposición «La Murcia que se fue».
Y ésta está aquí de manera aplastante…

Tras una polémica aprobación de la construcción del parking de San Esteban, cuando desmantelaron el anterior parque, con sus puestos de hippies que tenían de todo, su bar, sus árboles… Mira que lucharon aquéllos que llevaban años y años vendiendo en sus puestos, y mira que hemos paseado poco los murcianos por allí y hemos comprado bisuterías, pañuelos, bolsos, carteras, etc., pero al final, COMO SIEEMMMMPRE, importaba más el interés de una empresa en concreto que de un montón de gente que trabajaba allí desde hacía años.

Tras esto, cuando parecía que estaba dormida aquella escena en nuestra memoria, se plantan nuestros ancestros de hace ochocientos años y ¡toma ya!, aparece una ciudad árabe de tres mil pares de narices, con sus calles, su sistema de aguas, su mezquita y todo. La verdad es que parece que se estén vengando.

Pero claro, el político murciano es tan católico de estampa que ve algo medio moro y se pasma. En Granada cuidan su historia árabe, en Sevilla cuidan su historia árabe, en Zaragoza, Córdoba, Toledo, Calatayud… Y aquí el gobierno murciano se ha empeñado en que hay que seguir haciendo el dichoso parking, porque considera que hacer un parking más aplastando un resto arqueológico significa «progreso». El misterio es tratar de entender porqué puñetas para esta gente conservar lo antiguo no es progreso y no es algo moderno, cuando es algo que se hace desde el siglo XIX o XX, es algo propio de nuestra actualidad.

Resulta que quieren nada menos que coger los restos, como si fueran cualquier cosa, y trasladarlos, y si acaso ponerlos encima del parking. Y ahora, como ya no saben qué escusa tonta de narices poner, dicen que es que van a escavar más pa dentro para ver si encuentran la ciudad del siglo XI. Señores, en esa zona no hay ciudad del siglo XI, al menos eso consideran los arqueólogos. Está claro que es más importante el parking de una empresa de un momentillo concreto de la historia en 8 enoooormes siglos, que toda una ciudad del siglo XIII, con sus historias cotidianas albergadas en esas paredes.

No estoy en contra del mundo cristiano, para nada. El Cristianismo culturamente a veces creo que está demasiado mal visto, el Cristianismo nos ha dado mucha cultura, universidades, escuelas… Pero el mundo de al-Andalus también.

Gracias a al-Andalus conocemos a Aristóteles por las traducciones toledanas, o a Ptolomeo. Gracias a al-Andalus la ciencia y la filosofía son lo que son hoy día.

El problema no es sólo estos restos del siglo XIII, me gustaría que vieran el castillo moro de Murcia: mi propia madre vio arcos en pie de éste, y los críos le tiraban piedras. Yo ya no he visto tales arcos. Y ese castillo, para el que no lo sepa es el único resto de etapa almorávide arquitectónico que hay en la península (siglo XI); y para más leches: es, arquitectónicamente hablando, el predecesor de la Alhambra, es decir, la Alhambra aplicó lo que se había hecho estructuralmente en el castillo de Monteagudo («los Castillejos», como decimos aquí, como su propio nombre indica unos trozos por aquí y otros trozos por allá). Parece ser que había un patio al estilo del de los Arrayanes de Granada.

Pero todo esto no preocupa a nuestro querido presidente Valcárcel, que es chocante citarlo, pero el buen hombre estudió Historia del Arte (¿a que cuesta creerlo?). Tengo un libro que habla de Alfonso X el Sabio, publicado aquí en Murcia, y en las primeras páginas habla Valcárcel orgulloso de sacar a la luz las hazañas de tal talento así como si se creyese sucesor suyo.
Mandó hacer una bonita estatua a su honor y está en la hermosa avenida arbolada de Alfonso X («el Tontódromo», porque los zagales y zagalas se paseaban por ahí antes pa ligarse unos a otros, bueno… ahora también), y… creo que debo decirlo, Alfonso X sólo vivió aquí un tiempo para algunos asuntos políticos, aunque es cierto que fundó escuelas e hizo cosas destacadas aquí, eso no lo pongo en duda.

Pero, ¿dónde está la estatua en honor del fundador de la ciudad de Murcia, Mursiya, don Abd-al-Rahman II? ¿E Ibn-Arabí? ¿por qué no se enseña en las escuelas lo que escribía? Tiene una calle a su nombre, vale, pero creo que esta gente hispanomusulmana se merece más.

Podemos ser cristianos todo lo que queramos, podemos sacar nuestras procesiones de Salzillo con mucha honra, ¡pero puñetas!, lo que fue, fue, y no podemos tapar lo que hemos sido y somos. No creo que esté reñido una cosa con la otra, que a veces me da la impresión de que lo que pasa aquí es eso.

Madre mía… me muero de ganas de ver esos restos, estoy incluso obsesionada. Con verlo en el vídeo se le ponen a uno los pelos de punta…

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