Los caminos de mi tierra

Las piedras en las orillas
La arena en mis zapatos
Ya siento el olor a dulce
Ya Murcia está en mi olfato.

Olor castellano,
a hierba aromática
Olor murciano,
a clima edulcorado

¿Qué será ese denso aroma
a postre acaramelado
que al cruzar las sierras del oeste
abraza como enamorado?

Tal vez sean sus flores
Tal vez sus postres de siesta
Quizás su mar relajado
que por Levante nos llega.

Edulcorando el frío
Intensificando el estío
Suavizando el impacto
del castellano viento.

Ahora deseas mecerme
en tu agradable vientre
Pero he de salir y abrir
los rincones de mi mente.

Parálisis hoy

Como hojas muertas
empujadas por el viento
arrastradas por el abandono
Así nos hacen ser.

Como ramas verdes
como ramas unidas
siendo ramas que agarran las marchitas
siendo árboles en la maleza
Así hemos de ser.

¿Qué nos hace temer
Qué nos hace desconfiar?

¿Cómo hemos olvidado
el reflejo de nuestros ojos
el golpeteo de nuestras palabras
deseando traspasar
las fronteras de nuestros labios?

¿Por qué abandonamos nuestro yo
por qué sólo creemos
en lo ajeno a nosotros?

El miedo al salto
nos envejece
El miedo al abandono
nos enmudece.

Sólo el sueño de adentro
nos hará despertar
Sólo la respuesta de tu deseo
te hará levantar.

Abril de 2014

Top Model

Andas erguida; y con el dolor que arde en tu piel.
Los pies cortados, por tus finos talones, tus jóvenes dedos también.
Y tus pechos, rajados y mutilados, aplastados
para que quepan en el carcelario corsé.

Y una soga aprieta tus caderas, la soga enrojecida
cual corona de espigas
la corona que parece Cielo y Gloria.

Ostentando bellas y blancas sedas
tornándose rojas
y los altos tacones
ruborizándose también.

Y vosotros, maestros de marcianas bellezas
sois tan sólo asno, rata
o mejor gusano que se arrastra
gusano cobarde que no quiere llegar a volar
gusano envidioso que necesita alumnas
a las que empalar sus alas
para nunca poder despegar.