Hay dos motores que son los que me mueven: el deseo de aprender y el deseo de crear. Comencé a desarrollar historias desde niña, con 8 o 9 años, realizando dibujos con viñetas, tratando de contar historias.

He estudiado Historia del Arte (Universidad de Murcia, UNED) y Diseño Gráfico (Escuela Superior de Diseño de Murcia), un curso de escritura «Poder y Seducción en la Expresión Escrita» (IVCH), también aprendí música durante los años de Instituto en una academia musical. Y bueno, mucho marketing digital, SEO, etc…, pero de eso no voy a hablar aquí.

Trabajo como redactora SEO y diseñadora gráfica, también hago webs propias, pues me gusta el mundo del emprendimiento digital.

Como lectora me gusta el Romanticismo (Oscar Wilde, Mary Shelley), me gusta la generación del 98 (Galdós, Pío Baroja). Y el terror, la novela negra y la ciencia ficción (Philip K. Dick, William Gibson).

Pero en mi inspiración no sólo me influye la literatura, pues a partes iguales lo hace el cine, la música y la historia del arte.

En resumidas cuentas: me gusta lo oscuro, el romanticismo decimonónico, lo gótico, el surrealismo, la música alternativa, el rock, el heavy, las pelis de Tarantino, de Alex de la Iglesia, el Neuromante de Gibson, Nine Inch Nails, Kafka, Tiempo de Silencio de Luis Martin Santos, Buñuel, Ingmar Bergman, el arte sumerio y… los poemas de Garcilaso y Lope de Vega. (Y me dejo un puñado de cosas en el tintero).

Hice mi primer tanteo de escritora (no ya aquellos cómics de la infancia, sino relato) hacia los 15 o 16 años. Era una historia de ciencia-ficción donde una chica iba cada mañana al instituto a otro planeta montada en una nave espacial. Sí, un poco naïf…
Durante años he tratado de pulir mi estilo. Hacia los 17 comencé la novela que estoy terminando ahora, la historia de Juan, un chico retraído y con claros síntomas de ansiedad que experimenta una mezcla de emociones contradictorias con la violencia y el asesinato, moviéndose por las calles frías de la bella noche soriana.